Después de 40 años, la pintura de “Santa Eulalia”, robada en la década de 1980 de la Iglesia San Ignacio de Bogotá, regresa a Colombia. Se trata de una pieza de un enorme valor patrimonial ya que formaba parte del famoso “Retablo de las reliquias” de este templo jesuita y fue pintada por Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, el pintor más importante del periodo virreinal en Colombia.
Después de su robo, la obra acabó en una colección particular de Uruguay, donde permaneció hasta que salió a subasta pública en 2024. Fue entonces cuando fue comprada lícitamente, y sin saber su origen, por el prestigioso galerista con sede en Madrid Gonzalo Eguiguren, encargando su catalogación al profesor Adrián Contreras Guerrero. Fue entonces cuando salió a la luz el verdadero origen del cuadro y su importancia histórica para Colombia. Eguiguren, en un gesto de verdadero altruismo, decidió devolverla al templo robado, formalizándose su entrega el pasado día 23 de octubre de 2025. En el acto de restitución, que tuvo lugar en Madrid, participaron Gonzalo Eguiguren, el padre Santiago Tobón S.J., rector de San Ignacio, Laura Sánchez Gaona, abogada de Calliope Art Law, y Adrián Contreras Guerrero, especialista en arte virreinal y responsable del estudio.
La feliz resolución de un asunto tan espinoso, que involucra a distintos países e instituciones y empresas con distintos intereses, subraya la importancia que tiene el historiador del arte dentro del mercado de antigüedades y evidencia una de las salidas profesionales que tienen los egresados del Grado en Historia del Arte: la expertización de obras de arte.Después de 40 años, la pintura de “Santa Eulalia”, robada en la década de 1980 de la Iglesia San Ignacio de Bogotá, regresa a Colombia. Se trata de una pieza de un enorme valor patrimonial ya que formaba parte del famoso “Retablo de las reliquias” de este templo jesuita y fue pintada por Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, el pintor más importante del periodo virreinal en Colombia.