Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni, el gran artista del Renacimiento, nació en Caprese, una villa de la Toscana próxima a
Arezzo, el 6 de marzo de 1475. Moriría en Roma el 18 de febrero de 1564. Con motivo de la conmemoración de su nacimiento hace 550 años, el Departamento de Historia del Arte ha decidido celebrar su vida y su obra dedicándole una pequeña exposición bibliográfica que se puede encontrar en las vitrinas al fondo del pasillo central de nuestra Facultad.
La bibliografía sobre el gran escultor, pintor y arquitecto es amplia: de él se han tratado numerosos y variados aspectos desde que Giorgio Vasari o Ascanio Condivi manifestaran su interés por el personaje a mediados del siglo XVI. La biografía de Miguel Ángel, así como los estudios sobre su técnica o la crítica y la teoría del arte, han proporcionado un conocimiento casi exhaustivo sobre todo su mundo. Aun así, pese a la distancia temporal cada vez mayor con su legado, Michelangelo continúa despertando un gran interés por el rico abanico de soluciones y temas que ofrece en la obra que de él conservamos. Sus dibujos, esculturas y pinturas y hasta su arquitectura, muestran un interés por lo puramente físico, la corporeidad terrenal de un ser humano de juventud y dinamismo exultantes, al modo más clásico, que se complementa con la delicadeza espiritual de sus composiciones poéticas en la línea del más puro amor platónico.
La pequeña exposición dedicada al artista es un motivo para renovar el interés en su figura y repensar sobre su significado en la Historia del Arte como uno de los grandes hitos de lo que es capaz de hacer el ser humano con la habilidad de sus manos y su intelecto.
